Habitualmente se establece el espacio entre párrafos mediante una pulsación de la tecla intro, esto supone la creación de un párrafo vacío.
Es preferible la utilización de los espacios después o antes, en especial cuando estamos trabajando con estilos de párrafo. Además de ahorrarnos una pulsación evitaremos que se produzcan problemas de alineación como los que podemos ver en estas dobles páginas.
Ejemplos de no haber empleado el espacio antes y/o despues:
Ver que se debería hacer:
Vemos la existencia de párrafos vacíos haciendo visibles los caracteres ocultos (en ID: Texto > Mostrar caracteres ocultos)
El fin de párrafo lo marca el carácter conocido como calderón.


